lunes, 31 de enero de 2011

EL COMPAÑERISMO EN LA TRANSICIÓN, SOBRE CAMILO MENÉNDEZ VIVES

El pasado día 16 decía en un correo que, por si alguno no conocía el hecho, relataría la incalificable bellaquería que se cometió con el Capitán de Navío Camilo Menéndez donde se ponen en evidencia las miserias humanas y la degradación de las virtudes militares a que ha dado lugar el devenir de España desde que dejara de ser Una, Grande y Libre.

En el juicio por el 23F, el Fiscal Togado de la Armada José Manuel Claver Torrente era vecino del Capitán de Navío Camilo Menéndez (pues vivía en el mismo portal de las casas de Marina de la calle General Moscardó número 26 de Madrid y por ello coincidía frecuentemente con él y con su familia en el ascensor) pero sin duda tratando de “ganar puntos” en la nueva situación creada tras el fracaso de la “Operación De Gaulle” (organizada por el CESID con el correspondiente “Nihil Obstat” y transformada, posteriormente al fracaso en “Intentona golpista” del 23-F) no sólo no declinó ejercer la acusación y que esta recayese en otro fiscal, sino que en su escrito de acusación calificó la conducta de CN Camilo Menéndez, no como de auxilio a la rebelión (como finalmente fue calificada por el CSJM), sino de rebelión militar consumada y pidió 12 años de prisión, aún constándole y haberse demostrado de forma fehaciente en el juicio, que Camilo Menéndez no había tomado parte en ninguna conspiración previa, y que el “Auxilio a la rebelión” que finalmente apreció el Consejo Superior de Justicia Militar se había materializado sin más “armamento” que el paquete de tabaco con el que entró en el Congreso para ofrecer al Teniente Coronel Tejero. Incluso los miembros del Alto Tribunal, consideraron excesivo calificar de “rebelión militar consumada” el ofrecer tabaco y compañía al compañero caído en desgracia y se conformaron con considerar su actitud como de “auxilio a la rebelión”. Pero su vecino, el fiscal Claver Torrente llevado sin duda de “la fe del converso” para medrar, o bien porque la grandeza moral del CN Camilo Menéndez era un fustazo en la cara para tan abyecto vecino, le pidió ¡12 años de prisión por rebelión militar consumada!

Recurridas las sentencias, la Sala 5ª de Supremo, en el caso de Camilo Menéndez, confirmó la resolución del CSJM, es decir, la Sentencia que le imponía una pena de un año de prisión y que por ser inferior a 3 años y un día, no tenía la accesoria de separación del servicio y en consecuencia no le acarreaba la pérdida de la condición militar.

Al no haber perdido la carrera, y como quiera que su sorprendente embarque en una nave a punto de irse a pique, sin tener ningún compromiso para ello, y con la sola finalidad de acompañar al comandante en tan duro trance, le hiciera granjearse el aprecio y la admiración de cuantos valoraron su hidalgo gesto, comenzó a ser invitado en actos castrenses.

Tal fue el caso de la apertura del curso de Guerra 82-83 en la Escuela de Guerra Naval, donde había sido profesor de táctica.Invitado al solemne acto de apertura por el Director de la Escuela, en un principio declinó el ofrecimiento, pero ante la insistencia, finalmente asistió.Pero por presión política de alguno de los civiles asistentes, nada menos que el Almirante Salvador Moreno lo expulsó del acto. ¡A pesar de estar expresamente invitado!

No cabe duda que este Almirante prefirió barcos sin honra a honra sin barcos, pero teniendo en cuenta que en este caso histórico la única “escuadra salvada” era la de su interés personal, su decisión tal vez le mantuvo temporalmente los barcos….a cambio de perder lo otro.¡Más le hubiera valido en la ocasión quemar sus naves! Habría acompañado en la historia a Pizarro.

Pero frente a este lamentable caso, hubo otro en el que se puso de manifiesto que todavía quedaban algunos Oficiales y Jefes que eran Hombres de Honor. El 12 de octubre del 82, el teniente de la Guardia Civil comandante de puesto de Azuqueca de Henares, Juan Revelo, le invitó igualmente a los actos del Día del Pilar por estar la familia vinculada a dicho pueblo al tener casa en él. Nuevamente el CN Camilo Menéndez declinó el ofrecimiento para no comprometer al comandante de puesto, quien se empeñó en que asistiera, y así lo hizo por no desairarle.

El entonces alcalde de Azuqueca, Florentino García Bonilla (entonces del PCE, luego de IU y finalmente del PSOE) exigió que Camilo Menéndez abandonara el Cuartel... El teniente Revelo, a diferencia del Almirante Salvador Moreno, invitó al alcalde a marcharse, alegando que el Capitán de Navío Camilo Menéndez era su invitado... Le metieron el correspondiente paquete, que cumplió con absoluta dignidad, tras haber dado testimonio de su fidelidad al lema de la Benemérita: “El honor es mi divisa”. Por este hecho es acreedor a compartir el respeto que merecen hombres como el Capitán Cortés, el Coronel Moscardó o el Teniente Coronel Tejero.

Aquellas invitaciones ponían en evidencia que la quijotesca actitud del CN Camilo Menéndez había calado hondo en el estamento militar y que lo tenían como una referencia de virtudes militares… Y ante el riesgo de que cundiera el ejemplo de las invitaciones y aprovechando que su Promoción se encontraba a las puertas del Almirantazgo (afectados por ello de la más virulenta “fajinitis”) el AJEMA en un alarde de cómo el Mando puede utilizar las debilidades y miserias humanas, convocó un “Consejo” de los 12"almirantables" (todos compañeros de promoción y alguno marinero voluntario con él en la Cruzada, además de haber estado destinado en la Casa Militar del Generalísimo, como el caso del posteriormente Almirante Urcelay) pidiéndoles su opinión acerca de si Camilo debía seguir en activo o ser expulsado... TODOS VOTARON A FAVOR DE SU EXPULSIÓN (sin duda pensando que se jugaban el ascenso a Almirante).

Aquella indecente muestra de la miseria humana, igualmente denigrante para quien se aprovechó de ella, que para quienes se arrastraron por el fango de la deslealtad y la cobardía, se maquilló como "retiro forzoso". Y se hace imprescindible escribir en la historia, el nombre de aquel AJEMA: Almirante Saturnino Suanzes de la Hidalga. Como era de suponer no todos los que vendieron al compañero recibieron sus treinta monedas... no todos fueron ascendidos a Almirante.

Posteriormente, alguno de los judas, ya almirante, a falta de olivo y soga, arrastró su arrepentimiento de por vida y durante la larga enfermedad del CN Camilo Menéndez lo visitaba asiduamente lamentando, a buen seguro, haber puesto un baldón en la gloriosa historia de la Armada Española.

Hay que decir que Camilo lo recibía siempre afablemente y tampoco echó en cara a sus compañeros de promoción la deslealtad, poniendo una vez más en evidencia la grandeza de su espíritu.

Sirva este caso como un ejemplo más de los fundamentos morales en que se sustenta la “Transacción”… Y para poder entender la situación en que actualmente se halla España.
De aquellos polvos estos lodos.

Coronel Lorenzo Fdez-Navarro de los Paños A. Miranda

19 comentarios:

  1. "nos lo hemos llevado puesto, menudo agujero hemos hecho"
    "como siga este tío así, saco a relucir lo de carrero".......

    ResponderEliminar
  2. "isabel, tu marido en vez de salir a la prensa lo que tenía que haber hecho era pegarle dos bofetadas a calderón".......

    ResponderEliminar
  3. "bruno otero deus"

    ResponderEliminar
  4. espías: la venganza se sirve fría

    ResponderEliminar
  5. Este Sr. no sabe de lo que habla;no es digno Vd.de escribir sobre D. Salvador Moreno de Alborán y Reyna o D. Saturnino Suanzes de la Hidalga.

    Ha ido Vd. a nombrar a dos de las personas que menos tragaron con rueda de molinos lo cual les costó a uno su ascenso a Almirante y al otro, casi cuatro años más, de "comodidad" como AJEMA.

    Es más, de todos los generales y almirantes desde entonces, es el Almirante General Suanzes el único al que se le quitaron todos esos años de carrera.

    Está Vd. mencionando a dos de las personas con más prestigio, tanto militar como humano, dentro de la Armada Española.

    Si Vd. supiera todas las excentricidades de Camilo entendería que está comentiendo un grave error. Era antifranquista y carlista en la época del Generalísimo y luego lo contrario en la transición.



    Me da pena

    ResponderEliminar
  6. Se nota la pataleta del último anónimo, sin nombre, sin apellidos, sin identificación. Sepa usted que Camino Menéndez se mantuvo fiel siempre a sus ideas. Sufrió arrestos bajo un régimen y bajo otro. Jamás fue antifranquista (quizá, más bien lo contrario) y siempre hizo gala de su carlismo.

    Miguel Menéndez Piñar

    ResponderEliminar
  7. josé antonio zarzalejos altares, "compañerismo" en la transición......

    ResponderEliminar
  8. josé bruno otero deus denegó, en 1994, una pensión por inutilidad física a uno de los guardias civiles que participó en la desarticulación del comando donosti de ETA, y que resultó gravemente herido por los terroristas........

    ResponderEliminar
  9. Saturnino Suanzes26/2/11 20:32

    El Almirante Suanzes, el Almirante Moreno y miles de militares más que yo conozco, han servido y sirven a España con más sacrificio, generosidad y sobre todo inteligencia de la que el autor de este artículo parece conocer.
    Algunos de los que acusan a los demás de faginitis son unos inútiles que no pueden servir a España ni queriendo.

    ResponderEliminar
  10. Saturnino, los intereses bastardos de los oportunistas de turno no son los intereses de España. Flaco favor hacen a España quienes, olvidándose de ésta se ponen a las órdenes de aquellos.
    Por supuesto que, alineados con lo anterior, se rompe cualquier defensa del compañerismo y entonces se suceden los atropellos que el artículo describe.
    Ángel

    ResponderEliminar
  11. Angel: intereses bastardos, intereses de España, atropellos... todo eso, supongo, en el diccionario del buen español del que me imagino eres único depositario mundial. Vamos que se debe tratar de un legado particular que te dejó la mismísima Reina Católica: "Hola, soy Angel y represento los intereses verdaderos de España y el diga lo contrario bolchevique"...

    ResponderEliminar
  12. "bruno otero y gal"

    ResponderEliminar
  13. Me apena comprobar que un Coronel haya escrito lo que ha escrito Ud., en este artículo, en el que a excepción de los elogios que dedica Ud. al C. de N. Dn. Camilo Menendez, una buena parte son hechos falsos y juicios ofensivos basados en enormes falsedades. Por lo limitado de este espacio no puedo dedicarme a rebatir todas y cada una de las falsas noticias que Ud. da y tan solo le diré que esa reunión que dice Ud. que convocó AJEMA con todos los compañeros de promoción de Camilo, nunca esistió y por tanto jamás votaron sus compañeros su Retiro Forzoso. Yo soy Urcelay y mi mas intimo amigo, fue Camilo, desde que ingresamos en la Escuela Naval, hasta el día de su muerte en el que perdí un gran trozo de mi vida. En el proceso del 23 F. fui nombrado Defensor Militar de Camilo. Todos le tuvimos siempre por un gran Caballero y un valioso Oficial de la Armada. ¡Cuantos errores y falsedades tiene su articulo!

    ResponderEliminar
  14. Nacho Menéndez González-Palenzuela24/7/12 11:15

    ¿Urcelay?...¿Antonio, padre?...No fuisteis todos, fuisteis 12...y ni uno sólo defendió que se quedara...esa fue la mayor amargura de mi Padre y lo que le llevó a la tumba...¿Tú más íntimo amigo?...los hubo que se arrepintieron, como el Cho Nalda, y dedicaron sus días a acompañar a mi Padre en la Policlínica y, luego, en Los Molinos...por donde, por cierto, tú ni aparecías...¿su Muerte?...no te recuerdo en su entierro...y al entierro de un supuesto Camarada, no se falta...¿puedes dar datos de los errores y falsedades?: no hay ninguno.
    Lo menos que podías hacer es arrepentirte y no negar la mayor, haciendo gala de una soberbia sin igual...yo no soy nadie para juzgar, pero ya te presentarás con tus obras ante el Único que puede hacerlo...y entonces, ya veremos.
    Adiós, Urcelay.

    ResponderEliminar
  15. Cuando alguien ya se pone en el puesto del Santísimo para interpretar lo que ¨supuestamente¨ juzgará, esta persona ha perdido todo el crédito demostrando que poco conoce el Evangelio y, lo que es peor, habla de soberbia cuando, en la forma y fondo de su nota, se destilan fuertes dosis de la misma hasta el punto de, como se comenta, puede intuir cuál será el juicio final de otra persona.

    ¿Camaradas? ... ¿ desde cuándo ha habido en la Marina camaradas ? Eran y son, como bien dice Urcelay, compañeros; dejemos la camaradería para entidades como Falange Española donde ahí si se utiliza correctamente este término.

    Cuando una serie de Almirantes, ya sean Almirantes o Vice-Almirantes, de la talla de Antonio Urcelay u otros que se mencionan en estas líneas determinan algo de forma tan aplastante por algo será; no todo es perfecto en la vida aunque muchos de ellos querían a Camilo pero, no por ello, éste debía ser la verdad absoluta.

    La verdad absoluta que algunos parecen invocar aquí como dueños de la misma sólo está en manos de Dios y, me da la sensación, que algunos quieren tomar su papel.

    Las casas de Marina de Moscardó eran un gran sitio por la calidad profesional y humana de la gran mayoría de sus inquilinos pero también un sitio muy pequeño. Dejemos de sacar los pecados de los demás no sea que nos saquen los nuestros....

    Rezad por España o por lo que queda de ella, no "maldigáis a nadie", como algunos que invocan a Dios hacen en foros públicos, por que entonces lo de Dios, insisto, no se ha entendido muy bien.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nacho Menéndez González-Palenzuela28/1/14 10:46

      Vaya, a pesar de lo mierdecilla que demuestras ser al escribir como anónimo, vas de gallito...en la Armada claro que hay Camaradas, al menos aquellos que se huelen los pinrreles en el Combate lo son y ellos lo hicieron (lo que hace todavía más execrable la postrera traición)...espero que nos cuentes tus cotilleos de General Moscardó...y que sean verdad...y que los firmes con nombre y apellidos.

      Eliminar
  16. El vicealmirante Salvador Moreno de Alborán, que fue apartado por orden del ministro de Defensa de su cargo de director de la Escuela de Guerra Naval, ha pasado por motivos de edad a la situación B de destino de Arma o Cuerpo, es decir, que abandona la situación activa en las Fuerzas Armadas, según un decreto que ayer publicó el Boletín Oficial del Estado.Salvador Moreno de Alborán estaba al frente de la citada escuela de guerra en junio de este año, cuando se especulaba con la posibilidad de que ascendiera a almirante. De haberse producido este ascenso, Moreno de Alborán hubiera permanecido en activo durante un año más.
    El País, 25 agosto de 1984
    Con esto solo quiero decir que:
    1. Durante la apertura del curso de Guerra 82-83, el cargo de director de la Escuela de Guerra Naval era el Vicealmirante Salvador Moreno (No Almirante)
    2. Que fué el propio Vicealmirante Salvador Moreno quien invitó e insistió en que el Capitán de Navío Camilo Menéndez asistiera al acto como antiguo profesor.
    3. Que, como es lógico, no fue el Vicealmirante quien expulsó del Acto Militar al Capitán de Navío, puesto que fué el mismo quien le había invitado, aún sabiendo que dicha invitación no era "políticamente correcta".
    4. Que sí es cierto que el Vicealmirante recibió la orden de expulsar al Capitán de Navío del entonces Ministro de Defensa Narcís Serra.
    5. Que la negativa del Vicealmirante Salvador Moreno a ejecutar tan vil acto le costó el ascenso a Almirante y supuso el fin de su carrera militar.
    6. QUE CUANDO SE ESCRIBE EN UN SITIO PÚBLICO, HAY QUE TENER MUCHO CUIDADO CON LO QUE SE ESCRIBE, PORQUE NUNCA SABES QUIEN LO PUEDE LEER. Y QUE MANCILLAR EL NOMBRE DE UN HOMBRE DE HONOR POR IGNORANCIA ES TAN MALO COMO HACERLO CON CONOCIMIENTO DE CAUSA.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Nacho Menéndez González-Palenzuela28/1/14 10:49

      NO ES VERDAD...llegaba el Rey, le entró el canguelo a todo el mundo, Narcís Serra dió la orden (efectivamente) y Salvador Moreno la ejecutó (a pesar de lo cual no fue ascendido pues el hecho de que hubiera invitado a mi Padre ya le costó el Almirantazgo).

      Las cosas como fueron, amiguetes...dejadnos, al menos, el derecho a la verdad.

      Eliminar
  17. compañerismo en la transición: josé bruno otero deus

    ResponderEliminar